La
respuesta no es un determinado sistema filosófico o religioso, sino un proyecto
vital fundado en dicho sistema. Esto es así porque la pregunta no es meramente
intelectual, sino vital: no apunta tanto a edificar una perspectiva ideológica,
sino, más bien a trazar una trayectoria de vida equilibrada, para reducir la
tristeza y la angustia que nos hostiga. Es ahí donde entran las consideraciones
de la terapia formal.
jueves, 24 de octubre de 2013
ETAPA: 1. BÚSQUEDA DE UNA RESPUESTA
La
insistencia de la pregunta obliga a buscar una respuesta. Pero, a menudo, lo
que, como respuesta se encuentra, no satisface porque falla en delinear los
límites de nuestra personalidad y la naturaleza del impacto que produce esa
confusión. Las respuestas no tienen una resolución que consuele al sujeto sino
que agrava su angustia. La muerte misma es un sin salida y la nada y no
existencia adyacentes al fin de la vida desata el miedo y la ansiedad.
CARACTERÍSTICAS
- La crisis existencial implica un cambio
parcial en la identidad (“me siento otro”) y en la cosmovisión de la persona
(“pienso de manera distinta”)
- La crisis existencial se da en diferente
nivel de intensidad dependiendo de la persona. En algunos, la crisis está muy
recortada y definida porque el acontecimiento es muy preciso, o porque en poco
tiempo la vida de la persona ha sufrido un cambio muy importante.
- La crisis existencial tiene mucho que ver
con el crecimiento y la maduración de la persona, pero por otro lado tiene
aspectos de una crisis circunstancial porque puede ocurrir a cualquier
edad y en cualquier momento.
- Una crisis existencial no necesariamente
tiene relación con elegir una carrera, una profesión, una esposa o tener hijos,
o por una enfermedad.
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